El índice de precios de la carne de la FAO registró en mayo un promedio de 130,5 puntos, prácticamente sin variaciones (con un alza del 0,1 %) respecto del valor revisado de abril y 7,7 puntos (un 6,3 %) por encima del nivel registrado el año anterior. El aumento de las cotizaciones de la carne de bovino y ovino, junto con un modesto incremento de los precios de la carne de aves de corral, se vio compensado casi en su totalidad por el descenso de los precios de la carne de cerdo.
Los precios internacionales de la carne de bovino siguieron subiendo en mayo, respaldados por la fuerte demanda de importaciones, especialmente de China, donde los contingentes de importación asignados siguieron utilizándose rápidamente, y de Estados Unidos ante la persistente escasez de suministros internos. Al mismo tiempo, la reconstitución de la cabaña ganadera en curso en varios de los principales países productores siguió limitando las disponibilidades exportables.

Los precios mundiales de la carne de ovino registraron un aumento, ya que el alza de las cotizaciones en Nueva Zelandia, reforzada por el suministro limitado, solo se vio compensada parcialmente por un relajamiento temporal de los precios de exportación en Australia, donde las previsiones de unas condiciones meteorológicas secas llevaron a que aumentaran los beneficios, lo cual hizo que se incrementaran los suministros exportables.
Los precios de la carne de aves de corral evolucionaron ligeramente al alza, mientras que la subida de los precios en el Brasil, respaldada por la sólida demanda mundial de importaciones, se vio parcialmente compensada por un ligero descenso de las cotizaciones en Estados Unidos a raíz de la abundancia de suministros.
Por el contrario, los precios de la carne de cerdo disminuyeron, fundamentalmente a causa de la bajada de los precios en la Unión Europea ante la abundante oferta y la atonía de la demanda de importaciones.

6 de junio de 2026 | FAO | https://www.fao.org



